EL MENTIDERO DE LOS COMEDIANTES ANÉCDOTA 95 LOS DRAMATURGOS SEGUNDONES EN EL TEATRO DEL SIGLO DE ORO ESPAÑOL: JERÓNIMO DE CÁNCER. ANECDOTE 95 THE ‘SECONDED’ PLAYWRIGHTS IN THE SPANISH GOLDEN AGE THEATRE: JERÓNIMO DE CÁNCER.

Hola amigos de nortonteatro.blog. Yo soy Nortan palacio, conocido artísticamente y en los vejámenes como Norton P..

Hello friends of nortonteatro.blog. I am Nortan Palacio, known artistically and in the vexations as Norton P.

HEME ALLÍ INTERPRETANDO AL PERSONAJE DE LIGURIO EN LA MANDRÁGORA DE NICOLAS DE MAQUIAVELO.                I AM HERE PREFORMING THE CHARACTER LIGURIO IN THE MANDRAKE BY NICOLO MACHIAVELLI

Viernes, 27 enero 2024

ENGLISH VERSION: BELOW SPANISH VERSION

ANÉCDOTA 95

LOS DRAMATURGOS SEGUNDONES EN EL SIGLO DE ORO ESPAÑOL:

JERÓNIMO DE CÁNCER Y VELASCO

El dramaturgo del que voy a tratar en esta anécdota es de los que personalmente admito (no valoro) como segundón; pero no por una cuestión de calidad dramatúrgica, sino porque él mismo así lo quiso. No se prodigó escribiendo comedias ni dramas al uso (la mayoría las escribió en colaboración), sino que escribió más de las llamadas Comedias Burlescas o de Disparates que, por lo modernas o adelantadas a su tiempo, le proporcionaron muchos problemas con la rígida Inquisición, además destacó grandemente en el llamado Teatro Breve (entremeses, jácaras, bailes y loas) y por último en unos trabajos que mediaban entre lo teatral y lo poético, de los que también hablaremos, y que eran llamados Vejámenes (vexations) y, claro, todos estos subgéneros fueron poco valorados por los críticos literarios posteriores, hasta hace relativamente poco. Sin embargo no le pasó lo mismo con el público receptor, que lo valoraba grandemente en su momento e incluso hasta el siglo XVIII. Pero antes de hablar de esto vamos primero con su vida.

Se cree que (aún no es un dato contrastado) nació en Barbastro, provincia de Huesca en 1582 y murió, esto sí que es seguro, en Madrid en 1655. Sus padres, Fadrique de Cáncer y Mariana de Velasco, eran gentes de buenas familias aragonesas que se trasladaron a Madrid en los primeros años del siglo XVII, es decir que nuestro autor debería tener 18 años. Aunque, por su edad, era contemporáneo de Lope de Vega su trabajo y su estilo se desarrollaron más en el círculo de Calderón de la Barca.

Después de llegar a Madrid contrajo matrimonio con una viuda llamada Mariana de Ormaza con la que pronto tuvo una hija y empezó a trabajar como contador en el palacio del Conde de Luna, pero este trabajo le duró poco y se dice que este, en ese momento, poderoso noble lo despidió “con cajas destempladas”. Después pasó a servir al Duque de Medina Sidonia y a otros mecenas, pero aun así, como le pasaba a la mayoría de los poetas de su tiempo, mal vivía y tenía que medrar con sus poemas, por lo que adquirió fama de pedigüeño.

Aunque ninguno de sus biógrafos comenta nada de sus estudios; debió tenerlos, y buenos, puesto que da muestra de su erudición, cultura e ingenio en muchos de sus trabajos poéticos, teatrales y, como dije, en los vejámenes. Su estilo al ser burlesco e insidioso hacía gala de retruécanos conceptistas[1], equívocos, quintillas de ciego y se alimentaba de la brevedad de los epigramas latinos de Marcial.

A pesar de que no es nombrado entre los poetas españoles más celebrados de su época en los libros laudatorios como en el de Lope de Vega: El laurel de Apolo o en el de Pérez de Montalbán: Para todos, sí que tuvo elogios de otros genios como Calderón de La barca que, en unas notas para aprobar la publicación de las Obras varias de Cáncer, llegó a decir: «el ingenio de su autor, tan celebrado en España, es su más segura aprobación» y añadía: «mucho que agradecer el estilo en quien se hallan usados con agudeza y donaire los primores de la lengua castellana».

PORTADA DE UNA EDICIÓN MODERNA DE LAS OBRAS VARIAS DE JERÓNIMO DE CÁNCER

Por otro lado Juan de Zabaleta, autor al que se puede considerar un catalizador de los usos y costumbres cotidianos y artísticos de la España del Siglo de Oro[2], decía: «Uno, pues de los que merecen amor, aplauso, veneración y premio es Jerónimo de Cáncer» y si a eso le añadimos que en el siguiente siglo la Academia española de la lengua lo incluyó en el Catálogo de autores que pueden servir de autoridad en el uso de los vocablos y de las frases de la lengua castellana» y el estudioso Juan Carlos González Maya aporta que ha podido documentar hasta 190 ejemplos de versos suyos en el Diccionario de Autoridades, nos podemos hacer una idea de que no es un segundón al uso, aunque el pobre no parece haberse dado cuenta, en vida, de su valía.   

Por todo esto, y porque al parecer tuvo más hijos de los que hasta ahora se tenía constancia[3], murió tan pobre que para pagar su entierro sus amigos y familiares tuvieron que pedir limosnas.

Triste vida, querido lector, la de muchos de aquellos segundones, a los que en esta sección que le estamos dedicando hemos visto pedir, medrar y mendigar. Pero no debes entristecerte puesto que la mayoría de ellos tenían tanto ingenio que se reían hasta de su propia sombra. Sirva para el caso unos versos que el propio Jerónimo de Cáncer escribió mofándose de él mismo y de su pobreza, a pesar de haber actuado para el Rey Felipe IV,en una obra en palacio en la que interpretaba al mismo rey:

Cáncer soy desde aquel día

que hice aquel rey verdinegro

ando vestido de antiguo

y así de gorra me meto.

Pues con estos versos, apreciado lector, te dejo por hoy hasta que en la próxima anécdota te recree en el estilo y los temas de las principales obras de este redescubierto segundón: Jerónimo de Cáncer.


[1] Se dice que con un talento tan importante como el de Francisco de Quevedo.

[2] Escribió los libros Dia de fiesta por la mañana y Día de fiesta por la tarde, donde hace radiografías precisas de la vida española de aquella época.

[3] Los estudios de Elena Martínez Carro y Alejandro Rubio San Román, en el año 2007 dieron a conocer que llegó a tener al menos 7 hijos.

ANECDOTE 95

SECONDED PLAYWRIGHTS IN THE SPANISH GOLDEN AGE:

JERÓNIMO DE CÁNCER Y VELASCO

The playwright I am going to deal with in this anecdote is one of those whom I personally admit (I do not value) as second-rate; but not because of a question of dramaturgical quality, but because he himself wanted it that way. He did not lavish himself on writing comedies or dramas (most of them he wrote in collaboration with other playwrights), but he wrote more of the  so-called Burlesque Comedies or Follies  which, because they were modern or ahead of their time, gave him many problems with the rigid Inquisition, and he also stood out greatly in the so-called Brief Theater (interludes, jácaras, dances and loas) and finally in some works that mediated between the theatrical and the poetic, of which we will also speak, and which were called Vejámenes and, of course, all these subgenres were little valued by later literary critics, until relatively recently. However, the same did not happen with the receiving public, which valued him greatly at the time and even until the eighteenth century. But before I am going to talk  about his life.

It is believed that (it is not yet a verified fact) he was born in Barbastro, province of Huesca in 1582 and died, this is certain, in Madrid in 1655. His parents, Fadrique de Cáncer and Mariana de Velasco, were people from good Aragonese families who moved to Madrid in the early years of the seventeenth century, which means that our author must have been 18 years old. Although, due to his age, he was a contemporary of Lope de Vega, his work and style developed more in the circle of Calderón de la Barca.

After arriving in Madrid he married a widow named Mariana de Ormaza with whom he soon had a daughter and began to work as an accountant in the palace of the Count of Luna, but this job did not last long and it is said that this, at that time, a powerful nobleman dismissed him «everyone packing«. Later he went on to serve the Duke of Medina Sidonia and other patrons, but even so, as happened to most poets of his time, he lived poorly and had to thrive with his poems, for which he acquired a reputation as a beggar.

Although none of his biographers comment on his studies, he must have had them, and good ones, since he shows his erudition, culture, and genius in many of his poetic and theatrical works, and, as I said, in his vejámenes(vexations). His style, being burlesque and insidious, displayed conceptual tricks[1], equivocations, blind man’s quintillas and was nourished by the brevity of Martial’s Latin epigrams.

Although he is not named among the most celebrated Spanish poets of his time in laudatory books such as Lope de Vega’s El laurel de Apolo or Pérez de Montalbán’  s Para todos, he did receive praise from other geniuses such as Calderón de La barca who, in some notes to approve the publication of the Obras varias (Miscellaneous), of Cancer, he went so far as to say: «the wit of its author, so celebrated in Spain, is his surest approbation» and added: «much to be thankful for the style in which the primores of the Castilian language are used with acuteness and grace.»

COVER OF AN MODERN EDITION OF OBRAS VARIAS BY JERÓNIMO DE CÁNCER.

On the other hand, Juan de Zabaleta, an author who can be considered a catalyst for the daily and artistic uses and customs of the Spain of the Golden Age, [2]said: «One, then, of those who deserve love, applause, veneration and reward, is Jerónimo de Cancer» and if we add to that the fact that in the following century the Spanish Academy of the language included him in the Catalogue of authors who can serve as an authority on the history of the Spanish language. the use of the words and phrases of the Castilian language» and the scholar Juan Carlos González Maya adds that he has been able to document up to 190 examples of his verses  in the Dictionary of Authorities, we can get an idea that he is not a seconded, although the poor man does not seem to have noticed,  in life, of his worth.  

Because of all this, and because he apparently had more children than previously known, he[3] died so poor that to pay for his burial his friends and relatives had to beg for alms.

A sad life, dear reader, that of many of those second-born, whom in this section that we are dedicating to us we have seen begging, growing and beg. But you have not be saddened, for most of them were so wit that they laughed even at their own shadow. Few verses that Jerome of Cancer wrote mocking himself and his poverty, despite having performed for King Philip IV, in a play in the palace in which he played the character of the King himself, is worth mentioning:

I’ve been a cancer since that day

That I made that black-green king

I’m dressed as an antique

And that’s how I go for free.

Well, with these verses, dear reader, I leave you for today until in the next anecdote I recreate you in the style and themes of the main works of this rediscovered seconded playwright: Jerónimo de Cáncer.


[1] It is said that with a talent as important as that of Francisco de Quevedo.

[2] He wrote the books Dia de fiesta en la mañana and Día de fiesta por la tarde, where he makes precise x-rays of Spanish life at that time.

[3] The studies of Elena Martínez Carro and Alejandro Rubio San Román, in 2007 revealed that she had at least 7 children.

Publicado por nortonteatro

Soy Actor, dramaturgo, docente de teatro, filólogo, y doctor en investigación literaria y teatral con una tesis doctoral titulada: El teatro de Quevedo (una aproximación pragmática). Fui miembro fundador de la Compañía Corrales de Comedias Teatro en 1994 y he trabajado con ésta en el corral de Comedias de Almagro por más de 25 años; pertenezco al comité artístico de la Fundación Teatro Corral de Comedias; organizo el Festival de Autos Sacraméntales FAUS; estoy especializado en realizar versiones de entremeses de Cervantes y Quevedo y en escribir piezas breves de carácter barroco (casi todo en verso) para acompañar algunos espectáculos de la compañía: como la Loa al Teatro Breve, Loa a los entremeses de Cervantes, Loa al Auto Sacramental La Hidalga del Valle de Calderón de la Barca, Loa al Carro de los Cómicos o la Mojiganga para el Auto Sacramental El labrador de la Mancha de Lope de Vega.

Deja un comentario