Hola amigos del blog nortontearto.blog. Yo soy Nortan Palacio, conocido artísticamente, y en la Universidad de Salamanca, como Norton P.

viernes 20 de octubre 2023
ENGLISH VERSION: BELOW THE SPANISH VERSION.
ANÉCDOTA 86
LOS DRAMATURGOS SEGUNDONES EN EL SIGLO DE ORO ESPAÑOL: ANTONIO DE SOLÍS
En esta entrada podemos decir que estamos hablando de un dramaturgo del Siglo de Oro al que sí se le puede considerar casi con seguridad un “segundón”, no porque sus obras dramáticas tengan poca calidad, sino porque él mismo así se consideró y dedicó más tiempo a otras cosas que consideraba importantes en su vida, cosas que luego detallaremos.
Antonio de Solís y Rivadeneyra nació en Alcalá de Henares en 1610 ‒la misma ciudad española donde nació Miguel de Cervantes, aunque Solís nació 53 años después que Cervantes, por lo que era más contemporáneo (10 años menor) de Calderón de la Barca‒ Sus padres fueron Juan Gerónimo Solís Ordóñez Torralba y Mariana de Rivadeneyra y de la Vega. Apellidos notables donde los haya.
Según cuenta su primer y elogiador biógrafo, Juan de Goyeneche, era un niño superdotado; así que con ese lugar de nacimiento, esos apellidos y con su inteligencia no sorprende a nadie que haya estudiado en la Universidad de Alcalá de Henares y también en la de Salamanca, cosa reservada a pocos, puesto que en ese momento eran dos de las mejores universidades de toda Europa y si el acceso a una era difícil, estudiar en las dos era algo vedado al común de los mortales.
Estudió Latín, Retórica, Filosofía, Cánones, Ciencias Morales, Ciencias Éticas, Ciencias Políticas, Derecho Civil y Derecho Canónico: vamos, licenciaturas «de bien»; aunque como a muchos de los que estudiaron en esas universidades, el teatro se les cruzó y los contagió. Así, se conoce que en 1626, a los 17 años, mientras estudiaba en Salamanca escribió su primera comedia: Amor y Obligación.
Debido a sus demostrados estudios, sabiduría y erudición, en 1637 fue secretario de Duarte Álvarez de Toledo y Pimentel, séptimo conde de Oropesa y Virrey de Navarra, de Valencia y de Portugal; en este tiempo escribió otra de sus obras teatrales: Euridice y Orfeo, para celebrar el nacimiento de uno de los hijos del Virrey.
Después fue agraciado con varios cargos reales. En 1654 Felipe IV lo nombró Oficial de la Secretaría de Estado y de la Secretaría Real, pero duró poco puesto que renunció «con la venia del Rey» en favor de un allegado suyo. Aunque, seguro que por sus saberes, en 1667 la reina regente Mariana de Austria lo volvió a nombrar Secretario de su Majestad, Oficial segundo de la Secretaría de Estado de la Negociación de España y Cronista Mayor del Consejo de Indias, pero parece que tampoco le interesó, puesto que también renunció pronto[1].
Sin embargo, en este último periodo empezó a escribir una de las obras por las que más es conocido y no es precisamente una obra teatral, sino épica: Historia de la conquista de México, población y progresos de la América septentrional, conocida por el nombre de Nueva España. Que le llevó más de 20 años.

Parecería que igual que apellidos, títulos académicos, nombres de cargos reales y títulos de obras, todo lo que concernía a la vida de Antonio de Solís era abundante. Pero no era así.
No sabemos si porque le gustaba más la escritura teatral o porque, según cuenta Goyeneche, prefería la vida austera; al renunciar a estos cargos de alcurnia tuvo una vida de penurias importantes. Se sabe porque lo describió en varias de sus cartas, como en la que cuenta a un amigo: “Yo, amigo, no estoy en estado de salir en coche a la calle, porque tengo muchos acreedores que harán reparo en mí si me ven con zapatos nuevos”.
El caso es que, además de todo esto, en 1667 decidió hacerse sacerdote y abandonó la escritura teatral para siempre[2]. De hecho, en 1681 a la muerte de Pedro Calderón de la Barca, la Villa de Madrid le pidió que siguiera escribiendo los Autos Sacramentales para las celebraciones del Corpus Christi que Calderón escribía, pero aun siendo obras teatrales de carácter religioso, Antonio de Solís se negó a ello. Se dice que entonces su principal pasatiempo era la vida contemplativa. Murió en Madrid en 1686 y fue enterrado en una capilla de su congregación (la Compañía de Jesús) en el convento de Santa Ana.
Es sorprendente que pesar de su poca producción teatral es notable la influencia que tuvo en su momento y en el siglo siguiente, sus pocas obras, a falta de nuevas, eran repuestas y contaban con el aplauso del público y, como era usual entonces, con refundiciones o copias; su obra El amor al uso tuvo tanto éxito que se tradujo a varios idiomas, y todavía hoy se pone en escena por algunas compañías especializadas en Teatro Clásico y todavía hoy se pone en escena por algunas compañías especializadas en Teatro Clásico, con bastante aceptación.
Además los críticos del siglo XIX y de principios del XX, bastante reticentes a elogiar a los “segundones”, lo trataron bastante bien en sus estudios. Por ejemplo, el hispanista más respetado, Ticknor dice de él: No es un autor emotivo, pero versifica bien y no se muestra dentro del culteranismo (de Góngora) ni del conceptismo (de Quevedo), sino que es castizo. De ahí también el hecho de que Solís fuera seguido por los dramaturgos españoles y europeos del siglo XVIII.
Y es que su teatro satiriza de forma cínica y a veces costumbrista los temas amorosos, lo que lo diferenciaba de la herencia de lírica Lope y del conceptismo Calderoniano, por eso quizá se le haya tratado tan bien.
Puesto que escribió tan poco, podemos enumerar aquí lo que se conoce de su producción teatral:
Amor y obligación (1626), El amor al uso‒ (1640); Euridice y Orfeo (1643), Amparar al enemigo (1651), El alcázar del secreto (1651), Un bobo hace ciento (1651), Las Amazonas (1655), La gitanilla de Madrid ‒basada en la novela ejemplar La gitanilla de Cervantes‒ (1656), Triunfos de amor y fortuna (1657), El doctor Carlino ‒ con título homónimo a una de las pocas obras de teatro de Góngora‒; El pastor Fido ‒en colaboración con Calderón de la Barca‒ (1659); El casado sin saberlo (entremés de 1659).
Llama la atención el hecho de que una de sus obras El doctor Carlino tenga un título homónimo a la única comedia completa escrita por el poeta Luis de Góngora. Según las investigaciones, sobre todo la de Laura Dolfi, Antonio de Solís no hace una refundición común a la obra del poeta cordobés, sino que parece querer rendirle homenaje y por eso lo que hace es que utiliza la situación y el personaje y los reelabora. Son esclarecedores los hechos de que en la Biblioteca de Antonio de Solís se encontraron dos ediciones de las obras completas de Góngora y también los versos que el personaje principal de la obra de Solís dice en la escena 4ª del acto 1º:
Aunque sigo su modelo,
no soy el Carlino, no,
que honró el Gaditano suelo,
cuyos hechos escribió
Góngora, que esté en el cielo.
Con estos versos de Carlino (Solís) me despido, amigo lector y espero verte, con otro de estos sorprendentes “segundones”, en la próxima anécdota.
[1] Qué ironías de la vida; todo lo que ansiaron dos de los mayores escritores españoles de todos los tiempos, como fueron Lope de Vega y Miguel de Cervantes, y todo lo que hubieran dado por un cargo similar, o incluso menor, en la Corte, nunca los consiguieron y, sin embargo, a Solís se los daban y poco le interesaban. Pero bueno, lo de los apellidos notables y los títulos académicos que ni Lope ni Cervantes podían aportar, seguro que influían mucho en los nombramientos de nuestro autor.
[2] Aunque siguió con la escritura de su obra épica Historia de la Conquista de México… Que se basaba en las cartas escritas por Hernán Cortés y en las crónicas de América de Bernal Diaz del Castillo y de López de Gómara, ya que Solís nunca pisó suelo americano. La aprobación para su publicación la obtuvo en 1683 y entonces sí, se dice que no escribió nada más.
ANECDOTE 86
THE ‘SECONDS’ PLAYWRIGHTS IN THE SPANISH GOLDEN AGE: ANTONIO DE SOLÍS
In this post we can say that we are talking about a playwright of the Golden Age who can almost certainly be considered a ‘second’, not because his dramatic works are of poor quality, but because he considered himself to be a ‘second’, and dedicated more time to other things that he considered important in his life, things that we will detail later.
Antonio de Solís y Rivadeneyra was born in 1610 inAlcalá de Henares, the same Spanish city where Miguel de Cervantes was born. However, Solís was born 53 years after Cervantes, so he was more a contemporary (on ly10 years younger) of Calderón de la Barca. His parents were Juan Gerónimo Solís Ordóñez Torralba and Mariana de Rivadeneyra y de la Vega: Surnames as notable as they come.
According to his first, and laudatory biographer, Juan de Goyeneche, he was a gifted child So, with his place of birth, those surnames and with his intelligence, it is not surprising to anyone that he studied at the University of Alcalá de Henares and also at the University of Salamanca, something reserved for few, since at that time they were two of the best universities in all of Europe. And if access to one was difficult, studying at both was ‘forbidden’ to ordinary people.
He studied Latin, Debating, Philosophy, Canons, Moral Sciences, Ethical Sciences, Political Sciences, Civil Law, and Canon Law: In other words, ‘good’ degrees. But, like many of those who studied at those universities, theatre crossed their path and infected them. Thus, it is known that in 1626, at the age of seventeen, while studying in Salamanca, he wrote his first comedy: Love and Obligation.
Due to his proven studies, wisdom, and erudition, in 1637 he was secretary to Duarte Álvarez de Toledo y Pimentel, seventh Count of Oropesa and Viceroy of Navarre, Valencia and Portugal; at this time, he wrote another of his plays, Eurydice and Orpheus, to celebrate the birth of one of the Viceroy’s sons.
Afterwards he was honoured with several royal appointments. In 1654 Philip IV appointed him Official of the Secretariat of State and the Royal Secretariat, but it was short-lived as he resigned ‘with the permission of the King’ in favour of a close friend of his. Although, surely because of his knowledge, in 1667 the Queen Regent Mariana of Austria reappointed him Secretary of Her Majesty, Second Official of the Secretary of State for the Negotiation of Spain and Chief Chronicler of the Council of the Indies. But since he resigned soon again, it seems that he was not interested in that position either[1].
However, in this last period he began to write one of the works for which he is best known. It is not really a theatrical work, but more an epic one: History of the conquest of Mexico, population, and progress of North America, known by the name of New Spain. That work took him more than 20 years.

It seems that just like his important surnames, academic titles, titles of his royal positions and titles of his plays, everything in the life of Antonio de Solís supported abundance. But it wasn’t all like that at all.
We don’t know whether it was because he liked theatrical writing more, or because, according to Goyeneche, he preferred an austere life, but when he resigned from these high-ranking positions, he had a life of significant hardship. This is known because he described it in several of his letters, such as the one in which he tells a friend: «I, my friend, am not in a state to go out in a car to the street, because I have many creditors who will make no adjustments when they see me with my new shoes.»
Fact is that, in addition to all this, in 1667 he decided to become a priest, and then he abandoned theatrical writing forever[2]. In fact, in 1681 on the death of Pedro Calderón de la Barca, the City of Madrid asked him to continue writing the Autos Sacramentales for the celebrations of Corpus Christi Day, that Calderón wrote before. But even though they were theatrical works of a religious nature, Antonio de Solís refused to do so. It is said that at that time his main pastime was his contemplative life. He died in Madrid in 1686 and was buried in a chapel of his congregation (the Society of Jesus) in the convent of Santa Ana.
It is surprising that despite his little theatrical production, the influence he had at the time and in the following century is remarkable. His few plays, in the absence of new ones, were revived and had much applause from the public, and, as was usual at the time, after recasting or copying. His play El amor al uso wasso successful that it was translated into several languages, and still today it is staged by some companies that are specialized in Classical Theatre; and with quite a lot of success.
In addition, the critics of the 19th and early 20th centuries, who were rather reluctant to praise the ‘seconds’ treated him quite well in their studies. For example, the most respected Hispanist, Ticknor, says of him: ¨He is not an emotional author, but he versifies well while does not follow the Culteranism (of Góngora) or Conceptism (of Quevedo or Calderón), but he is traditional¨. Hence also the fact that Solís was copied by the Spanish and European playwrights of the eighteenth century.
Also a fact is that his theatre satirizes love themes in a cynical and sometimes like a genre, which differentiated it from the legacy of the lyrical Lope, and Calderon’s Conceptism, which perhaps is why he has been so successful in the theatre.
Since he wrote so little, we can list here all that is known of his theatrical production:
Love and Obligation (Amor y obligación 1626), Love of Use (El amor al uso 1640);Eurydice and Orpheus (1643), Sheltering the Enemy (Amparar al enemigo 1651), The Fortress of the Secret (El Alcázar del secreto 1651), A Fool Makes a Hundred (Un bobo hace ciento 1651), The Amazons (1655), The Gypsy of Madrid (La gitanilla de Madrid 1656), based on the archetypal novel The Gypsy Girl by Cervantes, Triumphsof Love and Fortune (Triunfos de amor y fortuna 1657), Doctor Carlino (Pastor Fido1659), in collaboration with Calderón de la Barca, The Entremes of the Marriage Without Knowing (Entremés del casado sin saberlo 1659).
It is striking that one of his plays, El doctor Carlino, has the same title as the only complete comedy written by the poet Luis de Góngora. According to research, especially that of Laura Dolfi, Antonio de Solís does not make a common recasting of the work of the poet from Cordoba but seems to want to pay homage to him. That is why he uses the situation and the characters but adapts them. Illuminating are the facts that two editions of the complete works of Góngora were found in the personal Library of Antonio de Solís and also the verses that the main character of Solís’ work says in scene 4 of act 1:
Even though I follow his model, Aunque sigo su modelo
no, I am not the Carlino, no soy el Carlino, no
who honoured the land of Cadiz, Que honró el gaditano suelo
whose deeds he wrote Cuyos hechos escribió
may Góngora be in heaven. Góngora que esté en el cielo
With these verses by Carlino (Solís), I bid you farewell, reader-friend. I will see you in the next anecdote with another of these surprising ‘seconds’.
[1] What ironies of life; everything that two of the greatest Spanish writers of all time, Lope de Vega and Miguel de Cervantes, longed for, and everything they would have given for a similar, or even lesser, position at Court, they never got it. But Solís was given it all, but it was of little interest to him. But well, the notable surnames and academic titles that neither Lope nor Cervantes could provide, surely had a major influence on the appointments of our author.
[2] Although he continued with the writing e his epic work History of the Conquest of Mexico, that was based on the letters from Hernán Cortés, and the chronicles of America by Bernal Diaz del Castillo and López de Gómara; Solís never set foot on American soil. He got approval for the publication in 1683. It is said that he wrote nothing else thereafter.
