EL MENTIDERO DE LOS COMEDIANTES. ANÉCDOTA 85: LOS DRAMATURGOS SEGUNDONES EN EL TEATRO DEL SIGLO DE ORO ESPAÑOL: AGUSTÍN MORETO II. ANECDOTE 85: THE SECONDED PLAYWRITHGS IN THE SPANIH GODEN AGE THEATER: AGUSTÍN MORETO II.

Hola amigos del blog nortonteatro.blog. Yo soy Nortan Palacio, conocido artísticamente y en la casa de Doña Esquina, como Norton P.

HEME ALLÍ (CENTRO) INTERPRETANDO AL PERSONAJE DE “ALBERTO” EN LA COMEDIA NO PUEDE SER EL GUARDAR UNA MUJER DE AGUSTÍN MORETO. I AM HERE (CENTER) PLAYING THE CHARACTER “ALBERTO” IN THE COMEDY NO PUEDE SER EL GUARDAR UNA MUJER BY AGUSTÍN MORETO

Viernes 13 octubre 2023

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ANÉCDOTA 85

LOS DRAMATURGOS SEGUNDONES EN EL TEATRO DEL SIGLO DE ORO ESPAÑOL: AGUSTÍN MORETO II

En la última entrada, estuvimos repasando la vida de Agustín Moreto, aunque debido a su importancia nos quedó pendiente el remitirnos a su obra dramática. Principalmente vamos a saber a quién imitó, por quién fue imitado y cuáles son las obras suyas que han pasado al repertorio de los clásicos o “canon”.

Ya dijimos que no fue muy amplio el número de obras que escribió[1], si lo comparamos con las cantidades que escribieron los “mayorazgos”, pero también dijimos que algunas de ellas no tienen nada que envidiar a las obras de estos. Porque las dota de algunas novedades como la heroicidad en los personajes femeninos o el dibujo de la psicología y el carácter de los demás personajes (criados, galanes y figuras): para todo esto se vale de un lenguaje sentencioso y moralizante, que hará que su teatro sea uno de los más apreciados en la Europa de los siglos siguientes, dando paso al estilo costumbrista, la comedia neoclásica o el drama burgués.

De esas sus comedias, las más conocidas son: El desdén con el desdén, El lindo don Diego, No puede ser el guardar a una mujer, o De fuera vendrá quien de casa nos echará.

Empecemos con una de sus mejores obras, a pesar de haber sido creación temprana: El desdén con el desdén (1653), el tema es el de una dama, la princesa Diana, que tiene aficiones, en aquella época, propias de hombres como la lectura y la filosofía, y que no tiene intención ninguna de casarse por lo que desdeña a todos los pretendientes. El protagonista masculino, Don Carlos, al advertir tal comportamiento y con los consejos de su criado Polilla, decide mostrar el mismo desdén con ella, que el que ella usa con sus pretendientes, con lo que despierta el interés de Diana y termina siendo cortejado por ella hasta lograr su mano.

La temática ya había sido usada por Lope de Vega en La vengadora de las mujeres y Los milagros del desprecio[2], y por Tirso de Molina en Celos con celos se curan; pero la de Moreto ha sido la que nos ha llegado como obra maestra y en cambio las de los “mayorazgos” son obras menores de su repertorio. Esto se debe a que Moreto por contrapartida con Lope y Tirso deja bastante de lado el tema del honor y de las diferencias de clases sociales, y le da a la protagonista femenina una fuerza y albedrio no muy propios de esa época.

Los que imitaron El desdén con el desdén fueron Moliere, quien escribió La princesa Elide (1664) y que fue representada en Versalles; Carlo Gozzi escribió: La Principessa filósofa en 1772; Marivaux la imitó La Mère Confidente (1735) y muchos otros como Alain René, Lessage, o Tauro. Por lo que se deduce que la obra tuvo mucho recorrido y éxitos en la Europa de los siglos XVII y XVIII.

En cuanto a El lindo don Diego (1662), ya habíamos anotado que está considerada la primera comedia de Figurón. El figurón era un personaje ridículo ‒ya fuera por afeminamiento, por insensato o por bestia‒ que en su simpleza era el único que no se daba cuenta de su ridiculez y hasta presumía de los atributos que lo hacían ridículo; esto despertaba unas situaciones hilarantes que hicieron que este «carácter» diera nombre a un subgénero: «La comedia de Figurón». Pues aunque Moreto instaura a su Don Diego como la primera de estas piezas, el merito original de la creación del «carácter» debemos atribuírselo a Guillén de Castro (como ya hicimos en la anécdota que le dedicamos) quien lo prefiguró en El Narciso en su opinión y de quién Moreto tomó muchos rasgos.

PORTADA DE LA EDICIÓN DE FONTANA, DE LA COMEDIA DE FIGURÓN: EL LINDO DON DIEGO DE AGUSTÍN MORETO

A este primer figurón del Don diego, lo configuraron Rojas Zorrilla con el Don Lucas del Cigarral de la comedia Entre bobos anda el juego y muchos otros autores de este tiempo que recrearon figurones, aunque más en España que en el resto de Europa.

Por la parte de: No puede ser el guardar a una mujer (1659), que recrea a una de las mujeres más luchadoras del teatro de aquella época ‒Moreto se caracteriza por estos personajes femeninos con fuerza‒, también conocemos de quién toma las situaciones y personajes: de El mayor imposible de Lope de Vega, pero, como dijimos, llena de fuerza y psicología a las mujeres de la obra y eso la convierte en una creación novedosa. Por eso esta obra tuvo mucho éxito en Inglaterra, donde fue imitada y refundida aunque con escaso éxito.

Y en el caso de: De fuera vendrá quien de casa nos echará, sabemos que está inspirada en ¿De cuando acá nos vino?; para variar también de Lope de Vega, y que la obra de Moreto inspiró al mismísimo Pierre Corneille pues imitó De fuera vendrá en su obra Le baron d’Abicras.

Mención especial merecen algunos de los entremeses de Moreto al que se considera uno de los mejores entremesistas, tanto hoy en día como en su época, junto con Luis Quiñones de Benavente y Miguel de Cervantes[3]. Se caracterizan por dibujar tipos costumbristas y caracteres que se encuentran en el ostracismo social, se dice que con animo regeneracionista, lo que nos devolvería a la prefiguración del costumbrismo burgués, pero con una gracia propia de los entremeses de su siglo.

De entre ellos hay que destacar los que escribió para ser representados por el famosísimo Juan Rana[4], como: El ayo, El retrato vivo (donde Juan Rana, frente a un espejo, considera que un retrato de él mismo ha cobrado vida[5]), o el titulado La loa de Juan rana, que se hicieron en el palacio real y dicen que deleitaron a la entonces reina Mariana de Austria, casi hasta extremos de orinarse de risa.

También es de destacar El aguador, porque fue muy celebrado en su época y porque se describe como otra prefiguración de El lindo don Diego. El mellado, El hijo del vecino, La reliquia o Los oficios, son considerados de los mejores entremeses de aquella época, casi todos representados ante la Familia real.

Pero yo me quedo con uno que es de los que más cobra vida (crítica y escénica) en los últimos tiempos y es el entremés de Doña Esquina[6], cuyo inteligente título ya nos cuenta que se trata de una prostituta, pero a la que Moreto describe con tal simpatía que nos pone del lado del carácter marginal y en un contrasentido (el mundo al revés) nos muestra a otra mujer inteligentísima empoderada y fuerte, como las que dibuja en sus comedias; aunque esta mujer no se ciñe a ataduras masculinas ni de honra; haciéndola aparecer como una empresaria dueña y señora de su trabajo. Todo esto en un tiempo que no aceptaba esos preceptos y en muy pocos versos. Un excelente ejercicio de escritura dramática.

Nos vemos en la próxima anécdota.


[1] Recordamos que fueron pocas más de sesenta comedias de tres actos, de las cuales más de veinte fueron en colaboración, y unas treinta y cinco piezas cortas (breves), destacando mucho en los entremeses.

[2] También podemos percibir ecos de El perro del hortelano, del mismo Lope.

[3] Hay que recordar que los entremeses de Cervantes no fueron valorados en su época y que solo hasta finales del siglo XIX, se los descubrió como obras maestras del género. Por lo que hoy a Cervantes se valora como gran entremesista.

[4] Al actor Cosme Pérez; conocido como «Juan rana» le dedicamos en este blog, las anécdotas 26, 27 y 28. Y dimos cuenta como llegó a ser el actor de entremeses más aclamado del Siglo de oro Español

[5] Un recurso teatral adelantado a su época y del que se echan en falta estudios.

[6] De los que más se ponen en escena por muchos directores. En mi trayectoria profesional lo he llevado a escena con tres repartos diferentes y con gran aceptación del público.

ANECDOTE 85

THE ‘SECOND’ PLAYWRIGHTS IN THE THEATER OF THE SPANISH GOLDEN AGE: AGUSTÍN MORETO II

In the last anecdote, we were reviewing the life of Agustín Moreto, but due to its importance space limited me to only mention his theatre plays. The main objective now is to know who he imitated, by whom he was imitated, and which are the works that have been entered into the repertoire of the classics or the ‘canon’.

I already told that the number of works he wrote was not impressive[1], when we compare it with the numbers written by the ‘mayorazgos’. But I also said that some of Moreto´s plays have nothing to envy of their works, because he endows them with some novelties such as heroism in the female characters, or the development of the psychology and character of the other figures in the play (servants, gentlemen and comic figures): for all this he uses a sententious and moralizing language, which made his theatre one of the most appreciated in Europe of the following centuries, giving way to the local style, neoclassical comedy or bourgeois drama.

Of those, his best-known comedies are: El desdén con el desdén, El lindo don Diego, No puede ser el guarda a una mujer, or De fuera vendrá quien de casa nos echará.

Let’s start with one of his best works, despite having been an early creation: Disdain with Disdain (El desdén con el desdén) (1653).The theme is that of a lady, Princess Diana, who had hobbies, that at the time were typical for men, such as reading and philosophy, and who had no intention of marrying so she looks down on all her suitors. The male protagonist, Don Carlos, noticing such behaviour and with the advice of his servant Polilla, decides to show equal disdain towards her. This awakens Diana’s interest, and she ends up courting Don Carlos until she gets his hand.

The theme had already been used by Lope de Vega in La vengadora de las mujeres and Los milagros del desprecio, and by Tirso de Molina[2] in Jealousy with jealousy are cured (Celos con celos se curan); but Moreto’s has been the one that has come to us as a masterpiece, and in comparison, those of the ‘mayorazgos’ are minor works of their repertoire. This is because Moreto, in contrast to Lope and Tirso, leaves away the theme of honour and differences of social class, and gives the female protagonist strength and agency that are not very typical of that time.

Disdain with Disdain was imitated by Moliere, who wrote Princess Elide (1664) and which was performed at Versailles; Carlo Gozzi wrote: La Principessa philosopher in 1772; Marivaux imitated it in La Mère Confidante (1735), and many others such as Alain René, Lessage, and Taurus. So, it follows that the work had a long journey with successes all over Europe of the seventeenth and eighteenth centuries.

As for El lindo don Diego (1662), I already noted that it is considered Figurón’s first comedy. The ‘figuron’ became a ridiculous character – whether by effeminacy, by foolishness or by stupidity – who in his simplicity was the only one who did not realize his ridiculousness, and even boasted of the attributes that made him ridiculous. This created hilarious situations that made this ‘character’ give its name to a whole subgenre: ‘The comedy of Figurón’. Although Moreto created his Don Diego as the first of this genre, the merit of the creation of the original ‘figuron character’ we must be given to Guillén de Castro (as we did in the anecdote that we dedicated to him) who foreshadowed it in El Narciso in his opinion, and from whom Moreto took many traits.

HOMEPAGE OF THE EDITION BY FONTANA, OF THE ‘FIGURON’ COMEDY: EL LINDO DON DIEGO BY AGUSTIN MORETO

This first ‘figuron’ of Don Diego was followed by Rojas Zorrilla’s Don Lucas del Cigarral from the comedy Entre bobos anda el juego. Many other authors of that period recreated figurones, although more in Spain than in the rest of Europe.

Regarding the play It cannot be the saving of a woman (No puede ser el guardar a una mujer, 1659), which recreates one of the most hostile women on stage of that time (Moreto is known for these strong female characters), we also know from where it took the situations and characters: from El mayor imposible by Lope de Vega. But, as I said, Moreto fills the women in the play with strength and psychology and that makes it a novel creation. That is why this work was also extraordinarily successful in England, where it was also imitated and recast.

And in the case of From outside will come who will throw us out of the house (De fuera vendrá quien de casa nos echará), we know that it is inspired by When did it come to us here? (¿De donde ac á nos vino?), to vary, also from Lope de Vega. Moreto’s work even inspired Pierre Corneille himself when Corneille imitated From outside will come in his work Le baron d’Abicras.

Some of the entremeses of Moreto, who both in his time and today, along with Luis Quiñones de Benavente and Miguel de Cervantes[3] is considered one of the best ‘entremesistas’, deserve special attention. They are characterized by portraying special kinds of people who tend to be socially ostracised, be it is with s regenerationist spirit, which would return us to the prefiguration of bourgeois behaviour, but with a grace typical of the entremeses of that century.

Among them we must highlight those he wrote to be represented by the famous Juan Rana[4],such as: El ayo, El retrato vivo (where Juan Rana, in front of a mirror, considers that a portrait of himself has come to life)[5], or the other, titled La loa de Juan Rana, which were made in the royal palace and say that they delighted Queen Mariana of Austria, almost to extremes like urinating from laughter.

Also noteworthy is El aguador, because it was very celebrated in its time and because it is described as another prefiguration of El lindo don Diego. El mellado, El hijo del vecino, La relica and Los oficios, are considered the best entremeses of that period, almost all also performed for the Royal Family.

I am left with one play that is one of the most alive (critical and scenic) in recent times. That is the entremes of Doña Esquina[6],whose intelligent title already tells us that it is a prostitute, but that Moreto describes with such compassion that it puts us on the side of the person with the marginal character, and, in a contradiction (the world upside down) shows us another very intelligent empowered and strong woman, like the ones he shows in his comedies. Although this woman does not adhere to masculine roles nor honour. Showing her as an entrepreneur who owns and takes care of her job. All this at a time when these precepts were not accepted, and he did it in very few verses. An excellent exercise in theatrical writing.

See you in the next anecdote.


[1] Remember that there were few more than sixty comedies of three acts, of which more than twenty were in collaboration, and about thirty-five short pieces (breves) that are standing out a lot in the entremeses.

[2] We can also perceive echoes of El perro del hortelano, by Lope himself.

[3] It should be remembered that Cervantes’ entremeses were not valued in his time and that only until the late nineteenth century, they were discovered as masterpieces of the genre. So today Cervantes is valued as a great ‘entremesista’

[4] To the actor Cosme Pérez, known as ‘Juan Rana’, I dedicated anecdotes 26, 27 and 28 of this blog. And we should realize how he became the most acclaimed entremes actor of the Spanish Golden Age.

[5] A theatrical resource ahead of its time, of which descriptions are missing.

[6] One of the entremeses that are most staged by many directors. In my professional career I have taken it to the stage with three different casts and with great reception of the public.

Publicado por nortonteatro

Soy Actor, dramaturgo, docente de teatro, filólogo, y doctor en investigación literaria y teatral con una tesis doctoral titulada: El teatro de Quevedo (una aproximación pragmática). Fui miembro fundador de la Compañía Corrales de Comedias Teatro en 1994 y he trabajado con ésta en el corral de Comedias de Almagro por más de 25 años; pertenezco al comité artístico de la Fundación Teatro Corral de Comedias; organizo el Festival de Autos Sacraméntales FAUS; estoy especializado en realizar versiones de entremeses de Cervantes y Quevedo y en escribir piezas breves de carácter barroco (casi todo en verso) para acompañar algunos espectáculos de la compañía: como la Loa al Teatro Breve, Loa a los entremeses de Cervantes, Loa al Auto Sacramental La Hidalga del Valle de Calderón de la Barca, Loa al Carro de los Cómicos o la Mojiganga para el Auto Sacramental El labrador de la Mancha de Lope de Vega.

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